Las Curas termales en las Rinosinusitis - Clinica Etermal
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Las Curas termales en las Rinosinusitis

26 Ene Las Curas termales en las Rinosinusitis

La obstrucción de la nariz es un problema muy común que entorpece la acción de respirar y es el motivo por el que muchas personas, de cualquier edad, sufren molestias periódicas e incluso de forma crónica.

La mucosa nasal forma una barrera protectora de nuestras vías respiratorias y está expuesta a las infecciones y a la agresión de numerosos agentes perjudiciales que flotan en el ambiente. El resfriado común, la gripe o las alergias suelen estar con frecuencia detrás de la inflamación de la mucosa nasal y del consiguiente exceso en la producción de moco que nos impide respirar con normalidad.

Otras veces, la obstrucción nasal se debe al padecimiento de ciertas patologías que afectan a la función respiratoria y a su tratamiento con determinados fármacos, como los corticoides, que favorecen la sequedad de la nariz, o bien puede llegar como consecuencia de una intervención quirúrgica a causa de un traumatismo, para la corrección del tabique nasal o para la extracción de pólipos

Los senos paranasales son unas cavidades que sirven para acondicionar la temperatura y humedad del aire que respiramos antes de que pase al interior. Esas cavidades sinusales están igualmente recubiertas por mucosa y comunicadas con las fosas nasales, con las que forman una unidad. Se habla de infecciones nasosinusales o rinosinusitis cuando todo el conjunto se ve afectado.

Si la mucosa nasal es una primera línea de lucha para frenar la entrada de los gérmenes, productos irritantes y suciedad hacia los pulmones, se entiende fácilmente la importancia de mantener esos tejidos en las mejores condiciones para que puedan cumplir bien su cometido.

Existe un amplio consenso científico sobre los beneficios de los lavados nasales. Con una correcta utilización, los lavados nasales carecen, además, de efectos no deseados, por lo que, no hay ninguna limitación de edad para el lavado nasal. En el bebé y en el anciano los lavados nasales aportan un beneficio añadido, en unos por la inmadurez de su aparato inmunológico y respiratorio, y en otros por los problemas que acarrea el deterioro de los tejidos debido al envejecimiento. Los lavados nasales han demostrado su utilidad no solo para aliviar la congestión nasal mediante el arrastre mecánico del exceso de humedad y de las partículas nocivas atrapadas en el moco, sino también como un buen método preventivo.

Para aplicar los lavados nasales clásicamente se han venido utilizando sistemas como la pera de goma o la jeringa, que hoy parecen cosa del pasado en comparación con los dispositivos actualmente disponibles que facilitan la aplicación correcta de los lavados. Dañar la delicada estructura interior de la nariz, ya sea por un roce involuntario o por aplicar una excesiva presión con la jeringa, es un riesgo que se evita con el uso de los modernos dispositivos que realizan el lavado nasal por microdifusión, disponen de unas boquillas adaptadas a la anatomía de la nariz del niño y del adulto, y tanto la dosis como la presión están controladas en cada aplicación.

Los tratamientos termales en otorrinolaringología y neumología están a cargo de las aguas mineromedicinales siendo las de mayor relevancia las sulfuradas, las bicarbonatadas y las cloruradas, en ese orden.

En el primer caso, la presencia del azufre reducido ejerce una acción mucolítica, con mejoría del aclaramiento mucociliar; disminuye la viscosidad de las secreciones mucosas, tiene efecto antiséptico, favorece el recambio celular de las mucosas inflamadas, su ph ligeramente alcalino favorece los movimientos ciliares, disminuye la tasa de IgE total pero con aumento de los mecanismos de defensa.

El componente sulfatado de las aguas mineromedicinales estimula la descamación de la mucosa y el recambio de las células en la mucosa inflamada.

Las aguas bicarbonatadas por su parte actúan también, aunque por caminos distintos sobre la reducción de la inflamación.

Por último, las aguas cloruradas tienen propiedades antisépticas y estimulan la acción secretora con descamación de las mucosas por efecto osmótico.

Las curas termales están indicadas en tres circunstancias: CURAS PRECOCES: en el curso inmediato de procesos agudos o tras intervención quirúrgica; En afecciones subagudas o crónicas con el fin de evitar las recaídas evolutivas y reducir el consumo de fármacos, y por último la terapia termal prescrita como prevención en muchos procesos, de gran importancia en otología como prevención de la sordera.