La dermatitis, su picor y la Medicina Termal - Clinica Etermal
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La dermatitis, su picor y la Medicina Termal

15 Oct La dermatitis, su picor y la Medicina Termal

Para los que sufren de dermatitis atópica, el otoño es la temporada de la exacerbación. Esta enfermedad crónica se caracteriza por la alternancia de fases agudas en las fases de remisión donde la piel parece aparentemente normal o más seca. Las exacerbaciones son frecuentes en los cambios de temporada, especialmente en otoño: los pacientes con #eczemaatópico severo o moderado registran, en promedio, nueve episodios de exacerbación al año. La balneoterapia con #aguassulfuradas alarga las etapas de remisión de la enfermedad, con resultados duraderos.

La dermatitis atópica es un trastorno hereditario caracterizado por piel seca, con presencia de eczema (reacción de hipersensibilidad en la piel similar a una alergia), que lleva a una inflamación, sarpullido con comezón y enrojecimiento, ampollas y descamación según el grado de atopia (leve, moderada, severa). En cualquier caso, la DA, Dermatitis Atópica, es una patología que cursa con un prurito (picor) importante. El paciente atópico tiene una predisposición individual a padecer enfermedades de origen alérgico: rinitis, conjuntivitis, urticaria, asma bronquial.

Está considerado un trastorno crónico de la piel, no infeccioso ni contagioso en ningún caso para el resto de la familia que convive con el niño y/o paciente atópico. La dermatitis atópica es la enfermedad cutánea más frecuente en la infancia. Se estima que entre el 2 y el 20 % de los niños, según los países, tienen o han tenido algún grado de dermatitis atópica durante su infancia. La dermatitis atópica suele comenzar en la primera infancia, aunque es posible la aparición de la dermatitis atópica a cualquier edad.

La Dermatitis atópica puede clasificarse en tres tipos en función de la edad del paciente: lactante, infantil y adulto

Brote atópico

La evolución de la dermatitis atópica es fluctuante: hay temporadas, normalmente en verano, en las que la piel está mejor (rojeces aisladas, piel algo seca, leve picor); y otras en las que empeora sin causa aparente, con posible aparición de brotes atópicos (fase aguda). En los cambios de estación (especialmente primavera y otoño) y cuando se producen cambios bruscos de temperatura, es cuando suelen aparecer los brotes. Los brotes atópicos se caracterizan por una sequedad extrema y un picor intenso que hace que el paciente se rasque y se produzca lesiones rojizas, que pueden llegar a infectarse.

¿Qué podemos hacer para reducir sus brotes?

Es importante tener en cuenta que pueden darse factores desencadenantes de brotes esporádicos, como los cambios de estación (sobre todo de otoño a invierno), el clima, infecciones, piel seca, etc

Muchos pacientes de DA reconocen la relación entre situaciones de estrés y erupciones. Situaciones como el enfado o la frustración, pueden aumentar el prurito.

Para quienes sufren DA el ejercicio frecuentemente deriva en sudor, que a su vez causa prurito. Por ello se recomienda ropa ligera de algodón para reducir el sobrecalentamiento. Evite el  ejercicio fuerte durante las crisis.

Las temperaturas extremas o cambios repentinos de temperatura tampoco se toleran bien por quienes sufren DA. La alta humedad causa más sudor, lo que puede ocasionar prurito; la poca humedad seca la piel, especialmente durante los meses de invierno. Por tanto dejar el termostato de la calefacción bajo y usar poca ropa de cama para prevenir el sudor nocturno, son dos maneras de combatir el problema. La mejor protección contra la “comezón invernal” es la aplicación regular de un buen humectante.

¿Qué podemos hacer para reducir sus efectos?

El uso de humectantes es el mejor tratamiento y el más seguro para prevenir la resequedad de la piel. Los humectantes atrapan agua bajo la piel y la hacen flexible y menos propensa a quebrarse. La aplicación de los humectantes funcionan mejor cuando la piel está mojada. Las lociones por el contrario, contienen agua y alcohol que pueden en realidad secar la piel y usualmente son inadecuadas para la piel muy seca de atópicos.

Otra cuestión es el tema del baño diario. La gente con DA no necesita evitar el baño o el uso de jabón (que también seca la piel) si sigue los siguientes consejos:

  • Usar agua tibia (no caliente)
  • Evitar el uso excesivo de jabón, el frotar y secar con toalla
  • Aplicar un humectante a la piel dentro de 3 minutos después del baño

La dermatitis atópica en la fase “seca” puede aliviarse por tratamiento termal local. Los estudios demuestran que las aguas sulfuradas reducen la inflamación de las lesiones atópicas y además tienen efectos de inmunoregulación y sobre el equilibrio óxido reductor del medio extracelular.

Los baños además pueden preparar la piel para la aplicación de cremas hidratantes formuladas con esta agua.

En fases agudas así como en las formas de exudación y sobreinfección, lo primero debe ser el tratamiento farmacológico específico.