LA TEMIDA VUELTA A LA RUTINA - Clinica Etermal
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LA TEMIDA VUELTA A LA RUTINA

22 Ago LA TEMIDA VUELTA A LA RUTINA

Según consultoras de recursos humanos a nivel nacional, cerca de un 33% de los trabajadores va a sufrir un síndrome o depresión postvacacional

 

¿De qué estamos hablando?

El síndrome postvacacional no es una patología como tal, sino un proceso de readaptación a la rutina.

La persona que lo sufre tiene una sintomatología similar al estrés cuando, al final de un período de descanso más largo de lo habitual. No se vé capaz de responder al alto número de demandas que supone la vuelta a la rutina, el regreso a su vida laboral o incluso a la rutina escolar, porque no solo los adultos pueden verse afectados.

Lo que pasa es que la adaptación a la rutina hace que las funciones vitales cambien y que se experimente malestar físico (falta de apetito, problemas de sueño o dolores de cabeza) y emocional (Bajo estado de ánimo, Decaimiento, Apatía, Ansiedad, Falta de energía, Sensación de hastío, Irritabilidad).

No obstante, este estrés “sano” puede derivar en algo más grave cuando pasan los días y la persona no es capaz de adaptarse.

Cualquier cuadro de estrés disminuye considerablemente la calidad de vida y el rendimiento de quien lo padece. Sin embargo, el síndrome postvacacional no suele durar más de 2 ó 3 de semanas.

 

¿Qué podemos hacer?

De manera consensuada por los expertos, se propone volver a casa unos días antes de que finalicen las vacaciones para organizarse y también consideran positivo acompañar la incorporación laboral con deporte, ejercicios de relajación y tiempo de ocio.

Para superar las molestias derivadas de una mala adaptación al cambio de vida que supone el regreso de las vacaciones, también podemos seguir seguir algunas pautas:

  • Empezar de manera gradual con la intensidad del trabajo, intentando acometer primero, si es posible, aquellas tareas que nos resulten más gratas.
  • No llevarse trabajo a casa.
  • Aprovechar los tiempos de descanso para realizar alguna actividad agradable, para las relaciones sociales o familiares.
  • Dormir adecuadamente y mantener horarios regularestanto en las rutinas diarias como en las horas de acostarse y levantarse.
  • Practicar la relajación o rutinas periódicas de atención y cuidados personales para ayudarnos a eliminar ansiedad.

 

Desde la medicina termal, básicamente pueden verse beneficiados los cuadros con  un perfil depresivo a través de aguas cloruradas, sulfuradas y en algunas ocasiones carbogaseosas.  Los cuadros que cursan con ansiedad sin embargo, responden al tratamiento con aguas neurosedantes.

Las técnicas tópicas pueden ser diversas, con cuidado de los factores de prescripción  referentes a temperatura, presión de aplicación y tiempo de duración. No obstante también puede recurrirse a otras formas de aplicación como la vía respiratoria o la ingesta de estos tipos de agua.

 

En definitiva, lo más importante es hacer que el cambio de las vacaciones al trabajo/vida escolar, sea lo menos brusco posible y afrontar con actitud positiva la vuelta a la rutina para ayudarnos a combatir la desmotivación que supone “la vuelta a la realidad” después de las vacaciones.